divendres, 20 d’abril de 2018

ABRIL 4a setmana

BON DIA: CONSTÀNCIA !!!



DILLUNS


DIMARTS

BIOGRAFÍA DE THOMAS ALVA EDISON Inventor estadounidense.

De era un niño era llamado Al, y se lo recordaba como un muchachito feliz, alegre y simpático, pero distraído y obstinado.  En la escuela primaria sus maestros no le tenían mucha simpatía y  lo consideraban un mal estudiante, capaz sólo de calentar los bancos de la clase.
Con su madre tenía una muy buena relación, y él la recordaba como  "comprensiva , cariñosa y  su mejor maestra" y según sus biógrafos tuvo una influencia muy destacada en la vida de su hijo, pues es probable que sin ella hubiera sido un hombre ignorante, incomprendido y desdichado. Cuando pasaba por fracasos escolares su madre siempre estaba ahí presente para ayudarlo y así con tiempo logró terminar su carrera inicial.
Siempre vivió con sueños, imaginando con distintos inventos y sistemas mecánicos para agilizar procesos industriales u personales. Era de una personalidad incansable, entusiasta, sabía que las ideas, para dar su fruto, deben apoyarse en la investigación científica más cuidadosa y perfecta. Trabajó con tesón y constancia. Deseaba adquirir y leer todos los libros científicos necesarios para sus anhelados experimentos.  ¡¡¡ Y llegó a hacer un invento cada 15 días !!! 
Se convirtió en vendedor de frutas y más adelante se presentó en las oficinas de la compañía ferroviaria donde trabajaba un amigo de su padre, diciéndole: "No aspiro a un puesto, deseo sólo una autorización para vender diarios y alimentos en los trenes." Días más tarde llegaba la autorización ;esta mejora económica hizo que Edison pudiera hacer  variados experimentos con mezclas, frascos de química, imanes, probetas y toda clase de aparatos para la ocasión.
Siempre vivió con sueños, imaginando con distintos inventos y sistemas mecánicos para agilizar procesos industriales u personales. Era de una personalidad incansable, entusiasta, sabía que las ideas, para dar su fruto, deben apoyarse en la investigación científica más cuidadosa y perfecta. Trabajó con tesón y constancia. Deseaba adquirir y leer todos los libros científicos necesarios para sus anhelados experimentos.  ¡¡¡ Y llegó a hacer un invento cada 15 días !!! 
Cierto  día salvó la vida de un niño que estaba sobre los rieles, a punto de ser atropellado por un tren. Ese acto de arrojo le valió la gratitud y el afecto del padre de la criatura que le enseñó el oficio de radiotelegrafista.
Desde 1870 hasta 1876, Edison hizo patentar 120 inventos distintos, algunos muy importantes. Entre ellos estaba la multicopista, la sirena, el  telégrafo automático, que consistía en una cinta perforada que permitía la impresión de un mensaje en letras, en vez del antiguo sistema de puntos y líneas.
A partir de este instante trabajará incansablemente y éste será el período más absorbente de su vida. El mundo estaba deseando el alumbrado público. Un grupo de industriales confió a Edison la solución del problema que otros no habían podido resolver.

Éste concibió una pequeña lámpara incandescente, pero ese proyecto no se pudo realizar sino dos años más tarde. Durante ochocientos días y ochocientas noches, secundado por sus más fieles colaboradores, tuvo la paciencia de ensayar seis mil fibras diferentes: vegetales, minerales, animales y aun humanas, pues hasta un pelo de la barba rojiza de uno de sus asistentes se utilizó en los experimentos. Hasta que lo consiguió.

DIMECRES
CORREDORS DE FONS
Un dels responsables de l’equip olímpic espanyol dels jocs del 92 recordava una prova en la qual un corredor de fons va arribar molt més tard que el primer classificat. I deia: “Venia arrossegant-se, aixecant-se, caient, però tenia la mirada fixa en la meta. Sagnava. Es tornava a aixecar i queia una altra vegada, s’arrossegava...; al final va quedar-se sense forces, destruït moralment i físicament, a 150 metres de la meta. No li importava el cos, només el fet de no haver arribat.” 

Sembla que els metges dels atletes tenen una admiració especial pels corredors de fons, perquè són com la imatge d’uns herois de la constància: no abandonen mai la cursa, no els importa arribar molt més tard que els primers; el seu objectiu és arribar. Al contrari que els velocistes, que comencen la cursa i l’acaben en pocs moments, i no tenen temps de pensar gaire.
Quan sentim parlar de constància, segurament ens sona a renúncia, a esforç, però també a esperances i a il•lusió. De fet, és una barreja de tot això: allò que fa “gran” la persona és la voluntat, el treball i les esperances, la il•lusió que hi posa. Una persona constant és la que no deixa de lluitar per aconseguir allò que s’ha proposat. I si fracassa, si no aconsegueix el que desitjava, sap que l’esforç que hi ha posat no li serà inútil, perquè un dia o altre, no gaire lluny, li pot ser d’utilitat, li suposa com un “entrenament” per a d’altres moments de dificultat. Tot té la seva recompensa, fins i tot el fracàs. No tinguem por a l’esforç, a la constància: segur que això ens educa, ens ajuda a créixer com a persones.


DIJOUS


DIVENDRES






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